Disfunción eréctil o impotencia sexual

Implicaciones de la diabetes en la salud sexual del hombre

¿Cómo la diabetes afecta a la salud masculina?

En los hombres (como en la mayoría de las personas) este trastorno metabólico puede originar un sinfín de alteraciones.

El aumento crónico de la glucosa en sangre puede alterar los mecanismos biológicos que mantienen al cuerpo en funcionamiento. Pero antes de continuar, es importante entender la definición de diabetes.

 

¿Qué es la diabetes?

La diabetes más que una enfermedad se define como el conjunto de diversas alteraciones del metabolismo que producen o mantienen un nivel elevado de glucosa en la sangre y por ende, problemas relacionados a este aumento.

La glucosa es la fuente de energía más utilizada por el cuerpo humano. Casi todas las contracciones musculares, latidos cardiacos, producción de hormonas, síntesis de proteínas y sinapsis neuronales en el cerebro se producen como resultado de la quema de este combustible orgánico.

La glucosa se recibe directamente a través de la dieta (en los carbohidratos) o como un producto del metabolismo de otros alimentos (como grasas o proteínas) y puede ser almacenada en forma de glucógeno en las fibras musculares o como tejido graso.

Esto último, corresponde a un mecanismo homeostático que asegura un abastecimiento suficiente de glucosa para los periodos en que no hay alimentación o cuando la actividad muscular o neuronal superan las demandas dietéticas.

Síntomas de la diabetes en los hombres

La diabetes es una enfermedad que se caracteriza por presentar signos bastante propios y que afectan muchos aparatos y sistemas del organismo. Los signos clave de la diabetes son llamados triada diabética, estas son:

La poliuria se refiere al aumento en la frecuencia de las micciones o la necesidad  persistente de querer orinar, la polidipsia es la sensación constante de sed (aun cuando el cuerpo está lo suficientemente hidratado) y la polifagia es el exagerado apetito.

Esta triada puede acompañarse de:

Algunos pacientes con diabetes en estados avanzados o mal tratada pueden experimentar problemas para cicatrizar heridas o presentar ulceraciones e infecciones superficiales de la piel.

Otras manifestaciones de la diabetes que sugieren estados severos son:

En los hombres, los elevados niveles de glucosa en sangre pueden repercutir en el equilibrio hormonal y químico del organismo completo. La diabetes puede originar desde alteraciones sexuales hasta disminución del rendimiento físico. Los signos más frecuente de diabetes en hombres incluyen:

¿Qué problemas sexuales puede producir la diabetes en los hombres?

Dado que la diabetes es una alteración sistémica de la función metabólica que produce un desequilibrio químico en la composición de la sangre, todos los órganos y tejidos perfundidos con esta sangre podrán presentar efectos negativos que terminan repercutiendo la salud del hombre, especialmente en aquellos hombres que están acostumbrados a tener una vida sexual activa, enérgica e independiente.

Dentro de las disfunciones sexuales masculinas más comunes y asociadas a la diabetes se encuentran:

 

Disfunción eréctil

La disfunción eréctil, impotencia masculina o simplemente DE es por mucho el trastorno masculino originado por la diabetes más frecuente y que genera más problemas en el hombre que lo padece.

Es tan estrecha la relación entre la disfunción eréctil y la diabetes que la primera (la DE) representa un signo de alarma que lleva a muchos hombres a ser sometidos a despistajes de diabetes, especialmente en aquellos de edades avanzadas.

De hecho, se calcula que entre 36 por ciento y 90 por ciento de todos los hombres con diabetes padecen también, disfunción eréctil.

Uno de los marcadores más importantes del control de glucosa en sangre, la HbA1c (una especie de hemoglobina que se une a la glucosa) puede predecir el deterioro de la función eréctil del pene y los grados de disfunción eréctil, así como su pronóstico a mediano y largo plazo.

Pero, ¿a qué se debe tanta repercusión de la diabetes en la erección?

La realidad es que la mayoría de las repercusiones incapacitantes de la diabetes en la erección aún siguen siendo un misterio para los científicos y los estudios siguen realizándose a lo largo del mundo.

No obstante, el aumento exagerado de glucosa en sangre (como en la diabetes) tiende a producir un sinnúmero de mecanismos fisiopatológicos que influyen directa o indirectamente en la erección del pene.

Estos mecanismos comprenden:

En los casos más severos de diabetes, las consecuencias pueden llegar a ser irreversibles debido a que el daño en los tejidos (eréctiles o no) supera la capacidad de renovación celular innata del organismo.

Una disminución en la vida sexual puede producir desequilibrios emocionales en el hombre que los padece y que a la larga, terminarán empeorando la evolución clínica del mismo y complicando el tratamiento, con una sobrevida menor.

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Enfermedad de Peyronie

La diabetes es una enfermedad que tiende a estimular desproporcionadamente la respuesta del tejido conectivo del cuerpo para producir procesos cicatriciales e incluso, que aparezcan sin una razón aparente.

Uno de los tantos tejidos que pueden afectarse en la diabetes, es la túnica albugínea de los cuerpos cavernosos del pene. Un tejido conjuntivo bastante elástico y resistente que mantiene la consistencia del pene cuando una cantidad considerable de sangre entra y se queda en él durante la erección.

Si un proceso cicatricial se produce en algún punto de la túnica albugínea del pene ocurrirá que una parte del pene sea menos elástica que el resto y que haya una incurvación, a esto se le conoce como enfermedad de Peyronie.

Placas fibroticas en la enfermedad Peyronie

Se ha encontrado relación entre enfermedad de La Peyronie y la diabetes, como factor un desencadenante. En muchos casos, esta patología suele acompañarse de disfunción eréctil, comprometiendo seriamente la función sexual del hombre.

 

Diabetes y deseo sexual disminuido

La diabetes puede afectar indirectamente al propio origen de las respuestas sexuales en el hombre: la libido.

Esta disminución del deseo sexual va de la mano con el conjunto de alteraciones psiconeuroendocrinas que tienen origen en los elevados niveles de glucosa sanguínea que terminan afectando el bienestar físico, el equilibrio emocional y la potencia sexual a través de la disminución de testosterona, la hormona masculina que más regula las funciones relacionadas con la sexualidad.

Con frecuencia, los hombres con diabetes tienden a desarrollar estados depresivos agudos y crónicos, fatiga persistente y bajo interés por realizar actividades físicas como ejercitarse o salir por unas copas con sus amigos. Existe baja motivación por las actividades sociales o por todo aquello que solía generarle bienestar en el pasado.

 

Eyaculación retrógrada y otros trastornos eyaculatorios

La eyaculación retrógrada es un trastorno que imposibilita la expulsión adecuada del semen al final del orgasmo, haciendo que este fluido vaya río arriba y produciendo lo que muchos conocen como acabada en seco. Esto puede disminuir la capacidad del hombre para tener hijos y ocasionar ansiedad por las relaciones sexuales.

Se ha encontrado que la diabetes mal controlada (o silenciosa) puede dañar la propiedad excitatoria de los nervios que se encargan de producir la contracción de los músculos que impulsan el semen hacia afuera. Generalmente, el semen que no se expulsa al final del orgasmo asciende hasta la vejiga y se combina con la orina.

Eyaculación retrograda tras intervención de próstata

¿Qué pasa con mis niveles de testosterona cuando hay diabetes?

Los niveles séricos (o sanguíneos) de testosterona tienden a disminuir a medida que los de glucosa sobrepasan la capacidad del organismo para metabolizar azúcar y producir energía.

Este aumento de glucosa ocasiona baja testosterona a través de varios mecanismos como:

En otros casos, la diabetes puede producir una desensibilización generalizada del organismo a muchas sustancias necesarias para regular los procesos vitales y entre ellas, la testosterona.

El gran problema de la testosterona radica en que esta hormona no solo produce y mantiene las características externas del hombre (cantidad de músculo, vello corporal, tono de voz, etc.) sino además, algunos procesos internos como la espermatogénesis, la eyaculación, el estado de ánimo, la motivación física y el propio deseo sexual.

La disminución de testosterona en el cuerpo puede solucionarse con terapias de reemplazo hormonal pero este tratamiento suele tener muchos efectos secundarios y no ser apto para muchos hombres, especialmente en aquellos que tienen o han padecido de problemas hepáticos o renales.

Diabetes y fertilidad ¿Puedo quedar estéril si padezco de diabetes?

Es bien sabido que la diabetes puede producir baja testosterona y cómo esta hormona regula la espermatogénesis (por medio de la estimulación de las células de Sertoli que induce la maduración de los espermatozoides dentro del testículo) pero más allá de eso, la diabetes también puede afectar directamente a las estructuras relacionadas.

Cuando la glucosa aumenta por un tiempo prolongado, los tejidos del cuerpo pueden experimentar cambios anormales o ser más propensos a padecer de infecciones (ejemplo, lesiones por pie diabético) o cáncer.

No obstante, hay tejidos más sensibles que otros a estos desequilibrios como la retina, la corteza renal y el epitelio tubular de los testículos, donde maduran los espermatozoides.

Si este último tejido se daña (en muchos casos, de manera irreversible), la capacidad del hombre para producir espermatozoides en cantidad y calidad suficiente puede verse afectada y ocasionando esterilidad.

La solución a este problema podrían ser técnicas de reproducción asistida como la fecundación in vitro siempre y cuando que los espermatozoides obtenidos sean aptos para fertilizar óvulos.

De hecho, se ha evidenciado que los espermatozoides de los hombres con diabetes avanzada son menos móviles y poco resistentes a agentes externos, por lo que terminan muriendo antes de llegar al óvulo dentro del aparato reproductivo de la mujer.

¿Puede la diabetes causar enfermedades del corazón?

Hipertensión arterial, otra causa de disfunciones sexuales en el hombre

La hipertensión arterial es bastante frecuente en hombres mayores de 50 años de edad debido al endurecimiento de las arterias (arterosclerosis) que causa un aumento de la presión dentro de los vasos sanguíneos y un riesgo elevado de muchas enfermedades.

Cuando la diabetes tiene lugar, las lesiones en el endotelio de las arterias son más usuales y los procesos cicatriciales, más exagerados.

Es decir, se produce un daño general de los vasos sanguíneos haciéndolos más duros y menos elásticos, lo cual produce un incremento en la presión arterial que puede producir una sobrecarga en el corazón y mayor probabilidad de que puedan romperse (dando infartos cardiacos o cerebrales).

Además, la hipertensión arterial en los hombres puede afectar a los delicados y numerosos capilares de los cuerpos cavernosos del pene originando menor capacidad para contener la sangre durante la erección.

La diabetes no solo suele acelerar la llegada de la hipertensión arterial (HTA en jóvenes) sino también, dificultar su tratamiento con fármacos de uso habitual e incrementar el riesgo de otras enfermedades asociadas.

 

Riesgo de ataques cardíacos

El riesgo de ataques cardiacos y de infartos cerebrales (como el ictus) aumenta significativamente cuando una persona tiene hipertensión arterial y aún más, cuando hay diabetes.

La hipertensión arterial obliga al corazón a producir latidos más fuertes y más rápidos que en condiciones normales para poder garantizar una perfusión adecuada de los tejidos del cuerpo.

El miocardio puede fatigarse y producir dolor. A esto se le conoce como angina de pecho y en algunos casos más severos, insuficiencia cardiaca (cuando el corazón deja de ser competente para suplir las necesidades del cuerpo).

La diabetes también suele promover la formación de placas ateroscleróticas en las arterias y coágulos, que pueden viajar a lo largo del sistema circulatorio hasta que llegan a sitios estrechos (como las coronarias del corazón) y producir infartos de miocardio.

Esto es de especial importancia cuando el diabético es además, obeso o tiene sobrepeso.

 
¿Qué puede originarme el daño vascular por diabetes?

Los vasos sanguíneos sometidos a altos niveles de glucosa y de colesterol pueden experimentar cambios endoteliales que los hacen menos resistentes a la presión que ejerce la sangre en sus propias paredes.

Si una arteria se torna dura y además la tensión arterial está elevada, existe un gran riesgo de que esta arteria se rompa y origine una hemorragia.

Las arterias más susceptibles a este tipo de lesiones son las arterias cerebrales que se encargan de llevar sangre oxigenada directamente al cerebro y a las estructuras asociadas (hipófisis, cerebelo, tallo cerebral, médula espinal, etc.).

Si ocurre una hemorragia cerebral, este órgano puede quedar comprimido dentro del cráneo y hacer que la región que era irrigada por esa arteria, quede sin suministro de sangre y muera. A esto se le conoce como ictus o accidente cerebrovascular, una de las principales causas de muerte en países desarrollados como España o los Estados Unidos de América.

¿Qué otras enfermedades pueden originarse de la diabetes?

Enfermedades de los ojos

La diabetes puede afectar la visión lesionando la retina usualmente a través de tres mecanismos:

 
Neuropatía diabética del nervio óptico

Cuando la diabetes daña las fibras nerviosas del nervio óptico que conduce los impulsos desde el ojo hasta la parte posterior del cerebro. 

 
Retinopatía diabética

Cuando la diabetes daña los vasos sanguíneos de la retina y deja a esta última sin suministro de sangre o con hemorragias (puntos ciegos en el campo de visión).

 
Glaucoma por diabetes

Cuando la diabetes aumenta la presión dentro del ojo por un incremento en la producción de humor vítreo o una disminución de su drenaje (obstrucciones de la red trabecular del ángulo de Schlemm).

También, la diabetes puede dar origen a catarata de forma prematura causando un oscurecimiento del cristalino, la lente de colágeno que enfoca los rayos de luz sobre la retina.

 
Enfermedades de los riñones

Una de las complicaciones más serias de la diabetes y más temidas por los médicos tratantes es sin duda alguna el daño de la corteza del riñón que conlleva a insuficiencia renal crónica (o IRA) y a que los pacientes deban someterse a hemodiálisis para filtrar su sangre de desechos tóxicos.

Los elevados niveles de glucosa en la sangre sobrecargan la capacidad que tienen los glomérulos renales para filtrar la sangre de otras sustancias (como la urea, por ejemplo) haciendo que haya una acumulación de tóxicos que deberían ser eliminadas a lo largo de todo el organismo.

 
Enfermedades del sistema nervioso

Las neuropatías por diabetes son frecuentes, especialmente cuando el paciente es obeso o tiene predisposición genética.

Los nervios del cuerpo pueden perder más rápidamente la mielina que los recubre, ocasionando que estos nervios sean menos excitables o más lentos para llevar impulsos eléctricos.

Una de las patologías más frecuentes y asociadas a la diabetes es la esclerosis múltiple, con la que muchas áreas del cuerpo pueden quedar sin inervación adecuada llevando a pérdida de sensibilidad y de movilidad.

 
Diabetes e infecciones

Es importante recordar que más del 90 por ciento de los microorganismos (como  bacterias, hongos y parásitos) encuentran en los azúcares su principal medio para obtener energía.

El ambiente ricamente lleno de glucosa en los tejidos de los diabéticos puede ser un sitio ideal para multiplicarse e invadir tejidos más alejados.

Esto puede evidenciarse en la piel de los pies de los diabéticos en lo que pueden desarrollarse infecciones extensas, severas y que en muchos casos obligan a realizar amputaciones.

La diabetes también puede aumentar el riesgo de infecciones del tracto urinario (ITU) haciendo que sean más frecuentes y más difíciles de tratar.

Balanitis

Diabetes y cáncer

Aún no están claros los mecanismos por los cuales la diabetes aumenta la predisposición a neoplasias malignas en algunos órganos y tejidos del cuerpo.

Los diabéticos duplican (y bajo algunas condiciones, triplican) el riesgo de tener cáncer. Los cánceres con mayor prevalencia entre los hombres diabéticos son los de próstata, hígado y de páncreas.

Desafortunadamente y a pesar de los esfuerzos por mejor la calidad de vida de este grupo de personas, el pronóstico de los diabéticos con cáncer sigue siendo poco esperanzador y difícil de determinar.

¿Cómo es el diagnóstico de la diabetes?¿Tiene tratamiento?

Diagnóstico de la diabetes

La mayoría de los diagnósticos de diabetes suelen darse cuando los pacientes comienzan a notar algunas manifestaciones propias de la enfermedad, por lo que las detecciones en estados avanzados son frecuente.

En todo caso, el diagnóstico de la diabetes de realiza fundamentalmente con exploración física del paciente, anamnesis (o entrevista médica) y análisis de sangre que permiten obtener datos acerca de niveles como los de:

Tipos de diabetes

En términos generales, la diabetes se clasifica de acuerdo a su origen: congénita (diabetes tipo 1) o adquirida (diabetes mellitus tipo 2).

¿Cómo he de mantener vigilados los niveles de glucosa en sangre?

Las concentraciones plasmáticas de glucosa pueden medirse y registrarse en un pequeño dispositivo conocido como glucómetro, el cual requiere una pequeña cantidad de sangre (menor a una gota de sangre) obtenida de la yema de un dedo para determinar la cantidad de azúcar con bastante facilidad, rapidez y exactitud. El paciente con diabetes puede llevar una vida normal sin dejar de conocer las variaciones de la cantidad de glucosa a lo largo de un día con mucha comodidad.

 
Tratamiento de la diabetes

El manejo clínico de la diabetes dependerá directamente del tipo de trastorno que se presente, pero generalmente consiste en:

 
Medicamentos hipoglucemiantes ¿Sirven en todos los pacientes diabéticos?

Los fármacos hipoglucemiantes comprenden una amplia gama de opciones terapéuticas diferentes que conllevan a un mismo objetivo: bajar la glucosa en sangre.

Algunos fármacos como la metformina disminuyen la producción hepática de glucosa y aumentan la capacidad del organismo para responder a la insulina pancreática. Otros, como las glimepirida promueven la producción pancreática de insulina.

El fármaco elegido debe adaptarse al paciente, no al revés. Esta adaptación está determinada por el tipo de diabetes, las necesidades específicas del paciente y los posibles efectos secundarios que podrían tener lugar.

 
Inyecciones de insulina

La administración de insulina es el tratamiento ideal para la diabetes tipo 1 y para algunos casos de diabetes mellitus tipo 2 que hayan podido demostrar una alta resistencia a los tratamientos convencionales.

Las insulinas inyectables comprenden también, una amplia gama de tipos y dosis diferentes que serán ajustadas a las necesidades del paciente. Para ser administrada, la insulina elegida debe ser supervisada individualmente dado la posibilidad de efectos colaterales.

Algunos tipos de insulina son de uso continuo y otros, de uso en crisis diabéticas severas.

 
Cambios en la dieta y en los estilos de vida

El tratamiento de la diabetes más que controlar los niveles de glucosa en sangre, es mantener una atención integral del paciente para evitar que se desarrollen posibles complicaciones que tienden a empeorar el mismo manejo médico y poner en riesgo el bienestar de aquel que lo padece.

La adopción de hábitos saludables es fundamental en el tratamiento, ninguno de ellos podría ser completamente eficaz mientras el paciente siga promoviendo los elevados niveles de glucosa en sangre.

Dentro de los hábitos saludables están:

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¿Cuáles son los factores de riesgo de la diabetes?

Según el Instituto Nacional de Diabetes y Enfermedades Digestivas y Renales de USA, los factores de riesgo más claramente asociados a la aparición de diabetes en los hombres y en la población en general son:

En cuanto a los hábitos y estilos de vida que aumentan el riesgo de tener diabetes están:

La probabilidad de desarrollar diabetes puede ser medida con una prueba conocida como examen de riesgo de diabetes en la que un médico recoge información del paciente a través de exploración física, entrevista y algunas pruebas complementarias de laboratorio y la analiza y cuantifica con base en parámetros ya establecidos.

Preguntas frecuentes

¿Cuál es la prevalencia de la diabetes?

De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud, existen más de 422 millones de personas con diabetes en todo el mundo con lo que cerca de una persona por cada diez, sufre esta enfermedad.

Existen diferencias en cuanto a la prevalencia y a los efectos que produce este trastorno entre hombres y mujeres. El 13,6 por ciento de los hombres y el 15,4 por ciento de las mujeres padecen diabetes mellitus tipo 2.

Soy hombre y tengo prediabetes ¿Sigo corriendo los mismos riesgos?

Determinar las repercusiones de la denominada prediabetes a mediano y largo plazo es difícil debido que el pronóstico del trastorno dependerá en gran medida del comportamiento del paciente y de la adopción de hábitos saludables.

Sin embargo, mejorar la actividad física, balancear la alimentación, disminuir el estrés y mantener controles médicos periódicos disminuye notablemente las posibilidades de pasar a un estado de diabetes tipo 2 propiamente dicha con todas las consecuencias que ellos acarrean.

Soy diabético ¿Debo recibir insulina?

En términos generales, la administración de insulina es la opción terapéutica clave en la diabetes tipo 1 (o insulinodependiente) y de forma extraordinaria en la diabetes tipo 2.

No obstante, este tratamiento es bastante delicado y requiere de supervisión médica dado la gran cantidad diferente de tipos de insulina, vías de administración, formas de metabolizarla y efectos posibles que producen.

¿Puede un bypass gástrico ayudarme a controlar la diabetes?

Debido a los riesgos que se corren al realizar cirugías en pacientes diabéticos, estos procedimientos están contraindicados siempre que no sean indispensables.

A pesar de esto, las cirugías de bypass gástrico han sido asombrosamente útiles para tratar la obesidad en los pacientes con dificultades para bajar de peso o con gran predisposición a desarrollar alteraciones metabólicas más complejas como la diabetes.

¿Cuáles son los mejores tratamientos para la disfunción eréctil en la diabetes?

Los tratamientos más utilizados para disminuir la disfunción eréctil en diabéticos y ayudar en el mantenimiento de la función sexual han sido la administración de fármacos retardantes (como el sildenafilo, el taladafilo o el vardenafilo) y el uso de bombas de vacío.

En los casos más severos, se indican implantes de pene.

La disfunción eréctil o impotencia masculina producida por diabetes no tendrá una resolución completamente exitosa hasta tanto no se mejore el estado clínico del paciente con el trastorno a través de hábitos saludables y ayuda médica.

Referencias médicas y bibliografía

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Dr. Natalio Cruz

Autor

Dr. Natalio Cruz


El Dr. Cruz, con 25 años de experiencia médica, ha sido hasta 2016 Jefe de la Unidad de Andrología en el Servicio de Urología del Hospital Virgen del Rocío de Sevilla, Coordinador Nacional de Andrología de la Asociación Española de Urología (AEU) y Secretario General de la ESSM, cargos que ha delgado para centrarse de lleno en el ilusionante proyecto de ofrecer una consulta médica privada de alto nivel en Sevilla.

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