medicina sexual

Falta de Deseo Sexual

Los hombres y las mujeres tienen distintas formas de deseo sexual, éste se ve gravemente afectado en casos de obesidad en ambos sexos.

Principales causas de la falta de deseo en hombres y mujeres 

-Vamos a hablar del deseo. La verdad que en la historia de la humanidad, el deseo le tiene pillado… Osea, por qué se producirá, por qué uno siente deseo por la polaca de Eurovisión que hace el queso… 

-¡Y no por la barbuda! 

-Y no por la barbuda… (Risas) Que es una buena pregunta. Bueno, Natalio, háblame de los diferentes tipos de deseo si es que los hay. 

-Bueno, sí yo…  es muy interesante, muy interesante. Porque el hombre y la mujer no sienten el mismo tipo de deseo. Uno piensa, bueno… el deseo, las ganas… Me llegan a la consulta «mire, no tengo ganas, no tengo deseo». Hay que distinguir, al menos, digamos, tres tipos de deseo. Hay un deseo que es un deseo sin objeto, sin objeto concreto, de «tengo ganas de sexo». Tienes ganas porque lo reconocemos como el impulso sexual, las ganas. Es muy típico, más típico de hombres, digamos, aunque lógicamente las mujeres también tienen este tipo de deseo. Es ganas de sexo pero ganas de sexo en general, digamos. Este está normalmente relacionado con niveles de andrógenos, de testosterona concretamente, (que también tienen las mujeres, hay que decir) la mujer también produce testosterona y es lo que digamos que mantiene ese impulso. Luego, hay otro deseo que es más concreto con esa persona amada, con esa persona seleccionada, concretamente con esa. Un deseo, que podemos decir un poco más romántico, más selectivo, más típico. Bueno, pues de unos periodos de tiempo, en el cual el hombre es más selectivo o incluso en la mujer, que es más frecuente que tenga ese deseo seleccionado por ésta. Luego, hay otra tercera variedad, también más típica de mujeres, que en principio digamos, no están con ganas, no están predispuestas pero cuando se excitan y reciben las primeras caricias del primer roce de su pareja, bueno pues poco a poco, aparece un deseo que llamas post excitatorio, un deseo que aparece, digamos a medida que se va excitando y que evidentemente, sí que tiene ganas, tiene ganas pero una vez que ha habido alguien que ha tomado la iniciativa. 

-Ha tocado el reloj, ha disparado él 

-Ahí ya se van disparando las ganas… 

-Y diferénciame el deseo de un hombre y el de la mujer. 

Hombre y mujer tienen diferentes niveles. El nivel de deseo puede ser el mismo, pero ¿por qué porque aparece en el hombre de esta forma continua y en la mujer de una forma discontinua? Porque la mujer está sometida a las menstruaciones. Este ciclo menstrual hace que los niveles de andrógenos no sean los mismos a lo largo de todo y los niveles de estrógenos tampoco. Concretamente en los periodos periovulatorios suele tener una mayor predisposición al sexo la mujer, como la mayoría de las mamíferas, que es justo cuando están en este periodo periovulatorio cuando van a tener más predisposición, más ganas, lógicamente en la mujer esto no es que se note una barbaridad, se nota muy poquito, pero sí que notan un aumento más de este impulso, o digamos, se generaliza ese deseo. Ese deseo que era más romántico, más concreto, pues en esos periodos es un poquito más generalizado en todos, depende de niveles de testosterona.

Esto es muy marcado en el hombre. Un nivel bajo de testosterona, y eso lo podemos comprobar en la consulta, hace que el hombre pierda las ganas, pierda la frecuencia, pierda el interés, la fantasía…  

-Osea, que metiéndole testosterona, se recuperaría. 

-Efectivamente, una vez que reemplazamos, de nuevo aumenta la frecuencia, aumentan las ganas, aumenta el deseo. Estamos volviendo a poner los niveles en un nivel normal. 

-¿Y el régimen alimenticio tiene algo que ver con esto, quiero decir existe realmente el alimento afrodisíaco para esa testosterona que realmente escasea, aumente? 

-Bueno lo que hay realmente y de forma muy curiosa, últimamente, son digamos, alimentos y productos nocivos, son poluentes ambientales que tienen lo contrario, mínimas dosis de estrógenos, y esto lo estamos notando a nivel de fertilidad. Cuando esos se van ingiriendo, productos con muchos conservantes y demás, están repercutiendo negativamente en nuestros niveles digamos, de producción de espermatozoides. Lo que pasa es que estos son las mínimas cantidades y no son suficientes para afectar al impulso sexual. 

-Bueno, sigamos. Las preparaciones farmacéuticas de testosterona, imagino que no se toman así como el que toma un jarabe. 

-No, no, claro. Esto debe ser siempre… lógicamente. hay que recomendar que sean siempre bajo prescripción facultativa, y bajo un control hormonal. Es decir, lo primero que tenemos que hacer cuando tenemos falta es hacerte un nivel, unos niveles  y ver si estás bajo, y si estás bajo suplementar siempre acorde a lo que haya que suplementar. 

Antes había muchas formas: formas intramusculares, en formas vía oral… pero éstos se vieron que eran tóxicos para el hígado y entonces hemos pasado ahora unas cremas-geles que se ponen en la espalda, que aumentan, paulatinamente, los niveles de testosterona de una forma mucho más segura. Y hay también unos parches que se ponen, y son subcutáneos, son parecidos a estos que usan los parches para sustitución hormonal, las mujeres, los estrógenos… pues igual para varones, con testosterona y además finalmente las intramusculares. Hay una aplicación muy, muy cómoda intramuscular, porque se va a poner cada dos o tres meses la inyección, que pondremos eso: cuatro veces al año. En que realmente te reemplaza. 

-Hablamos del deseo en general… Luego hay veces que lo que no deseas es a una persona en concreto, que puede estar riquísima y monísima y puede ser un pedazo de tía o de tío, maravilla de tal, pero a ti no te dice nada, chico, qué vas a hacer… 

-Bueno, esto parece mentira pero muchas veces vienen consultando algún paciente que “mire ,no me gusta… es que verá… es que no, no tengo deseo por mi mujer” o lo contrario, una señora que viene “no tengo deseo por mi pareja, por mi marido”. Hombre, no existe la fórmula para convertir a alguien, enamorar a alguien… Ojalá tuviéramos esa fórmula, para de alguna manera, que estuviera deseo concretamente por esa persona y sólo por esa porque muchas veces estas mujeres sí que te cuentan que fantasean, pues tienen fantasías sexuales, o estos hombres cuentan que sí que desean a otras mujeres. Este deseo, este impulso no está alterado, pero sí en cambio, concretamente pues, con esta pareja. Eso no hay quién lo arregle desde el punto de vista de la medicina sexual, si no te gusta esa persona, no te gusta, por muy objetivamente estupendo que esté.  

-Y en el caso de la mujer, me decías el deseo sexual hipoactivo, es decir la disfunción mediante el cual no hay deseo, ¿es la que más fracasos terapéuticos proporciona o la que más éxitos proporciona? 

-Fíjate que nosotros cuando hablamos de hombre decimos “falta de ganas” o poco deseo. Hasta incluso los médicos complicamos el deseo de la mujer, le llamamos deseo sexual hipoactivo, así se llama, y bueno esta es la causa más frecuente de consulta en problemas sexuales femeninos. La falta de deseo, en cambio, es difícil solucionarlo porque precisamente la mujer lo que quiere no es tener un impulso generalizado hacia todos, sino tener ese impulso un poco selectivo, concretamente con su pareja, entonces sí que condiciona mucho fracaso, porque cuando nosotros vamos con una visión muy simple del asunto, vamos a fracasar. Tanto en hombres como en mujeres hay que entender que el deseo es algo mucho más que suplementar testosterona, es mucho más que dar una pastillita o poner una inyección. Realmente, tenemos que abordar de forma, posiblemente multidisciplinar, porque hay mucho factor psicológico también relacionado con este problema del deseo, falta de ganas. 

-Bueno y esto digamos que también tiene la misma solución tipo parche, en un momento determinado y se redirecciona a una persona. aunque es más fácil hacerlo, entiendo lo que me dices a la comunidad o a la totalidad, que a una persona en concreto. 

-Sí, la mujer también decíamos, que tiene en el ovario, por ejemplo el ovario produce testosterona y producen estrógenos y cuando a una mujer se le opera de ovario, se le quitan los ovarios, se hace una histerectomía, se le quitan los ovarios, pues realmente la podemos dejar porque con 40 a 45 años y sin producción hormonal se va a quedar un estado como menopausico. Pero no solamente por los sofocos y demás, sino desde el punto de vista del deseo, de las ganas, las que los va a perder ahí, está indicado poner una suplementación hormonal de testosterona, también. Son unos parchecitos, también se ponen y también se puede utilizar la crema en mínimas dosis, esta crema de gel mínimas dosis y la verdad es que se van a sentir muy bien y van a volver a tener deseo, van a sentirse absolutamente normales. 

-Ni qué decir tiene que también tiene explicación psicológica la falta de deseo, ¿no? Es decir ansiedad, problemas de pareja… Vamos a hablar de eso. 

-Claro, esas son las atribuciones, las causas más comunes, más frecuentemente… Es decir, cuando piensa que hay un problema de deseo en una mujer con mucha frecuencia tendemos a pensar que es de causa psicológica, bueno, pues tiene también causas hormonales como las que decíamos y en muchos casos hay fármacos, como por ejemplo fármacos que se usan para la depresión. Pues se ha visto que con el tiempo los inhibidores recaptación de serotonina, todos estos que se usan para depresión que son muy frecuentes, las usan las mujeres pues que han tenido un bajoncillo psicológico como depresión, pues estos medicamentos les quitan las ganas también con el tiempo, es decir que crean una especie de indiferencia pero no indiferencia solamente para el problema que te generó la depresión, sino indiferencia en general también para el sexo y por supuesto pues hay otras hay otras cosas, y una palabra muy bonita muy bonita que se llama el apego -aquí quiero mencionar a mi amigo Paco Cabello-. Cabello de Málaga, que habla mucho del apego, el apego es algo que realmente interviene mucho con el deseo, especialmente en la mujer y con independencia de factores precipitantes, predisponentes y mantenedores. El apego en sí es algo que condiciona un poco, muchísimo, el deseo. El deseo sobretodo femenino. 

– Querido amigo, me alegro mucho de saludarte, muchas gracias. 

 -Carlos, buenos días a todos y buen sexo a todos. 

¿Los remedios caseros o naturales son efectivos?
En muchas farmacias o en Internet pueden encontrarse una gran cantidad de remedios naturales que prometen mejorar el desempeño y aumentar el apetito sexual tanto en hombres como en mujeres. Muchos de estos productos vienen en presentación oral y otros para ser aplicados directamente en los genitales externos en forma de cremas, lociones y ungüentos. Sin embargo, más del 95 por ciento de estos productos naturales no están aprobados por agencias sanitarias como la FDA de los Estados Unidos o el Ministerio de Sanidad del Reino de España, por lo que es difícil garantizar su seguridad y su eficacia. Muchos remedios para ser usados en casa y que ayudan a “aumentar la libido” pueden producir efectos secundarios, causar alergias o interactuar con otros medicamentos.  La recomendación general es asistir a un profesional de la salud calificado que indique medicamentos de uso confiable. La automedicación es una práctica que puede poner en serio peligro la salud del paciente.
¿Qué actitud puedo tomar ante una falta de deseo sexual? ¿Cómo puedo comenzar para combatir el poco deseo de tener relaciones sexuales?
De acuerdo a muchos centros de sexología y psicología sexual humana, no todas las enfermedades pueden ser curadas con medicamentos o procedimientos complejos como cirugías, muchas de ellas como la disminución del deseo de intimidad sexual pueden encontrar solución en pequeñas acciones como:
  • Practicar meditación. Esto ayudará a relajar el cuerpo y a apaciguar la mente, lo que será útil para liberar tensiones y sentir mayor confianza en las capacidades propias.
  • Hacer ejercicio físico que favorecerá la circulación sanguínea, fortalecerá los músculos y que el cerebro libere sustancias tranquilizantes, entre muchos otros efectos positivos.
  • Alimentarse adecuadamente con una dieta balanceada y llena de vegetales, frutas y verduras. Esto ayuda a mejorar el estado físico y la química del organismo.
  • Dejar atrás malos hábitos y adicciones como al alcohol, al cigarrillo o el sedentarismo.
  • Pensar nuevas e interesantes formas de mejorar la vida sexual o hacerla más dinámica. La comunicación es un arma vital. Conversar con la pareja y exponer las preocupaciones y los aspectos positivos de la relación es uno de los factores más fundamentales para que el tratamiento del bajo deseo sexual sea efectivo. Esto es clave para evitar divorcios o separaciones de pareja y en los que curiosamente, la sexualidad es una de las causas más importantes.
Soy un hombre y siento mi libido decaída ¿Podría mejorar o aumentar el deseo sexual si tomo Viagra®?
Cuando el de seo sexual bajo o no es tan intenso como en el pasado, difícilmente podrán los conocidos retardantes o vasodilatadores aumentar la libido debido a que estos ayudan a mantener y lograr la erección propiamente dicha, no fomentan ni promueven los estímulos sexuales necesarios hacer que el pene se haga más rígido y grande. De hecho, la mayoría de los hombres con libido baja poseen una función eréctil normal e incluso, muy buena. Lo que existe es un problema emocional (casi siempre) para sentir placer y llegar a la erección.
¿Cómo puedo prepararme para antes de asistir a la consulta con el médico?
Es recomendable que cada paciente que busca ayuda profesional para tratar de solucionar su problema de bajo deseo sexual acuda ya teniendo claros varios puntos para facilitar el diagnóstico. Estos puntos pueden ser:
  • ¿Desde cuándo siento que ha caído mi interés sexual? ¿Cuándo fue la última época de mi vida que percibo como la más activa sexualmente?
  • ¿Cómo está la relación de pareja? ¿Es estable o más bien existen conflictos frecuentemente? ¿Cómo está la comunicación de pareja? ¿Me siento atraído sexualmente por mi pareja?
  • ¿Cuáles son nuestros hábitos sexuales en pareja? ¿Hacemos siempre lo mismo o por el contrario, buscamos innovar? ¿Es interesante lo que hacemos en el sexo? ¿Cuántas veces hacemos el amor en un mes o en una semana?
  • ¿Siento que me preocupo por mi salud física y mental? ¿Qué hábitos saludables hago para sentirme vitalizado? ¿Me estoy sobrecargando de trabajo? ¿Cómo está mi alimentación? ¿Hago ejercicio físico?
  • ¿He consumido medicamentos? ¿Cuáles han sido y por cuánto tiempo los he tomado? ¿Recuerdo la razón por la cual el médico me los recetó?
  • ¿Me he sentido más débil que antes? ¿Cómo es la calidad de mis erecciones si soy hombre? ¿Siento dolor vaginal durante la penetración o estoy cerca de la menopausia si soy mujer?
¿Qué puedo hacer para bajar mis niveles de estrés o ansiedad?
Se dice que las enfermedades del siglo XXI son el estrés y la ansiedad dado el acelerado ritmo de vida que se vive en la actualidad y la cantidad de presión laboral a la que se someten las personas. Todo esto puede causar malestar físico y debilitamiento general repercutiendo negativamente en el deseo sexual, un elemento totalmente biológico y signo de bienestar físico, mental y emocional. Tratar el estrés y la ansiedad puede ser una tarea compleja dado que las causan que las producen pueden ser muy amplias, pero en general, existen técnicas y hábitos que pueden ayudar como, por ejemplo:
  • Practicar deporte o actividad física (correr, bailar, montar bicicleta, salir a caminar).
  • Descansar apropiadamente, más de seis horas diarias, pero menos de ocho.
  • Alimentarse adecuadamente.
  • Meditar.
  • Cultivar relaciones sociales sanas y no olvidar los pasatiempos.
  • Si se está en una relación de pareja, es tarea de ambos cuidarla y mantener viva la llama de la pasión a pesar de las circunstancias.

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