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Reflujo Vesicouretral

1 – ¿QUÉ ES EL REFLUJO VESICOURETERAL PRIMARIO?

El reflujo vesicoureteral (RVU) primario o congénito es una enfermedad del sistema urinario en el que existe un retorno no fisiológico de orina desde la vejiga hasta los riñones, a través de los uréteres.

Una de los mayores obstáculos para saber si un paciente padece de RVU son los escasos signos y síntomas que refieren los afectados. Sin embargo, las infecciones del trato urinario recurrentes y las molestias o problemas al orinar pueden servir de sospecha inicial.

Esta patología suele aparecer durante la infancia (generalmente en bebés en periodo de lactancia) y, de no tener un tratamiento oportuno y adecuado, podría tener efectos devastadores sobre la función renal.

BREVE ANATOMÍA Y FISIOLOGÍA DE LA MICCIÓN: EL TRACTO URINARIO

El sistema urinario es el encargado de filtrar la sangre y producir y almacenar la orina hasta el momento de ser excretada, eliminando así, sustancias de desecho (o excesivas de cualquier tipo) que de lo contrario serían nocivas para el organismo.

El proceso de filtración de la sangre se inicia en los riñones, dos órganos en forma de alubia que se ubican cerca de la pared posterior del abdomen. Allí, la orina desciende por medio de dos tubos alargados (uno para cada riñón) llamados uréteres hasta la vejiga, una bolsa que puede contener, incluso, más de un litro y medio de orina. Una vez, sientes el deseo de orinar, la orina baja hasta el meato o abertura externa del pene en los hombres o de la vagina en las mujeres atravesando un tubo menos alargado que los uréteres llamado uretra.

El delicado equilibrio entre producción de orina y eliminación (o excreción) de la misma es lo que mantiene a la sangre libre de toxinas y con la cantidad justa de agua y electrolitos. Sabiendo esto, cualquier desbalance de este sistema ocasionará efectos negativos sobre la sangre y los órganos vitales.

EL REFLUJO VESICOURETRAL, UNA ENFERMEDAD QUE PUEDE AFECTAR A LOS RECIÉN NACIDOS

Este tipo de reflujo de orina a través de los uréteres se produce por defectos anatómicos y congénitos de la válvula o esfínter encargado de evitar que esto ocurra, haciendo que la orina almacenada en la vejiga no encuentre obstáculos para subir de nuevo hasta los riñones y aumentando así, la presión en los mismos.

Por ser un problema congénito, el reflujo vesicoureteral (RVU) puede empezar a manifestarse en niños tan pequeños como los recién nacidos. En estos casos, el tratamiento debe iniciar apenas el diagnóstico esté confirmado para disminuir el riesgo de padecimientos renales en la vida adulta.

FACTORES DE RIESGO QUE PREDISPONEN A LA APARICIÓN DE LA ENFERMEDAD

El reflujo vesicoureteral (RVE) puede también puede manifestarse en la vida adulta, no como un defecto congénito, sino a causa de factores que aumentaron la probabilidad de desarrollarlo, entre ellos están los problemas obstructivos de la uretra y la vejiga neurógena.

Estos problemas pueden hacer que la presión del líquido contenido en la vejiga (la orina) aumente hasta el punto de hacer que este mismo ascienda por los uréteres hasta los riñones (reflujo retrógrado o hacia atrás).

Este sería un reflujo vesicoureteral secundario y puede ser tan perjudicial para la salud del sistema urinario como el de tipo congénito (o primario).

Aunado a estos factores, también existen otros que aumentan el riesgo de padecer RVU, entre ellos problemas de la vejiga y los intestinos, la edad (menores de dos años son más propensos), sexo (los niños varones tienen mayor probabilidad de presentar RVU congénita y, las niñas de RVU secundario), raza (los niños blancos son más proclives a tener esta enfermedad) y antecedentes familiares, debido a que esta anomalía anatómica puede transmitirse a través de la genética familiar.

2 – SÍNTOMAS, DIAGNÓSTICO Y COMPLICACIONES: CADA CASO ES MUY ESPECÍFICO

Como hemos expuesto con anterioridad, las manifestaciones clínicas del reflujo vesicoureteral (RVE) pueden ser algo difíciles de identificar debido a que se confunden con otras patologías más frecuentes (y menos graves).

Por ejemplo, la mayoría de los casos de RVE comienzan con infecciones del tracto urinario (ITU) recurrentes y difíciles de tratar, así como también, problemas al orinar (también llamadas disurias) tales como ardor al orinar, dolores en la zona pélvica, sensación de no haber orinado completamente o incontinencia urinaria.

En niños de corta edad (incluyendo bebés), estos signos y síntomas pueden ir acompañados de falta de apetito, fiebres sin explicación aparente, diarreas constantes, náuseas después de comer o cambios emocionales (irritabilidad, insomnio…).

Es de suma importancia que los padres estén al pendiente de la aparición de estos problemas de salud y así tener una atención médica lo más adaptada al caso que corresponda.

TIPOS DE RVU

El reflujo vesicoureteral (RVU) además de clasificarse de acuerdo a su origen en primario (congénito) o secundario (adquirido) y de acuerdo al número de riñones afectados en unilateral (un riñón) o bilateral (ambos riñones), también puede clasificarse según el grado de reflujo:

  1. I. Cuando el reflujo solo llega hasta el uréter sin dilatarlo.
  2. II. El reflujo llega hasta el riñón sin dilatarlo.
  3. III. El reflujo que llega hasta el riñón, lo dilata ligeramente.
  4. IV. La dilatación del riñón es moderada.
  5. V. La dilatación del riñón es severa, con pérdida de la morfología normal del mismo.

Un RVU de grado I y II se consideran como leves, uno de grado III se considera como moderado y uno de grado IV y V son considerados como graves, conllevando daño del delicado tejido renal.

El aumento desproporcionado de orina en la pelvis y los cálices del riñón (zona por donde sale la orina del riñón) y por ende, el incremento de presión dentro del riñón, se conoce como hidronefrosis y puede terminar en insuficiencia renal si no se trata a tiempo.

PRUEBAS DIAGNÓSTICAS

Un examen de orina podrá ayudar a confirmar la existencia de una infección de tracto urinario (ITU) y el antibiótico más acorde para tratarla.

Constantes infecciones urinarias deben ser tomadas por tu médico como una señal de alarma ante un eventual caso de reflujo vesicoureteral, para lo cual deben realizarse otros estudios diagnósticos como ecografía renal, cistografía y gammagrafía renal que, darán la información clave para confirmar o descartar un problema de reflujo en los uréteres.

La ecografía (también llamada ultrasonografía) es un seguro método diagnóstico que puede dar indicios de anomalías renales (entre otras anomalías) desde el antes del nacimiento, durante la gestación en el útero materno.

POSIBLES PROBLEMAS (COMPLICACIONES) SI NO SE TRATA A TIEMPO

Cuanto más grave sea el reflujo vesicoureteral (RVU) más probabilidad habrá de desarrollar complicaciones como la formación de cicatrices en los riñones (en una patología conocida como nefropatía de reflujo), hipertensión arterial (por el aumento de electrolitos en sangre debido a un filtrado pobre) y daño renal que puede desencadenar una insuficiencia renal crónica, de complicado tratamiento.

Por esta razón, la detección temprana y la aplicación de un tratamiento médico en las primeras etapas de la enfermedad es clave para prevenir que se desarrolle este tipo de complicaciones.

3 – TRATAMIENTOS Y SOLUCIONES EXISTENTES PARA EL REFLUJO VESICOURETERAL

El manejo clínico del reflujo vesicoureteral dependerá no sólo del grado de afectación sino además de la edad del paciente y otros problemas de salud que puedan haber.

CASOS MODERADOS

Los casos de RVU (especialmente en recién nacidos) de tipo leve a moderado tienen inicialmente una conducta expectante o de conservación, es decir, monitoreo constante de los síntomas y administración de antibióticos a modo de profilaxis para disminuir el riesgo de desarrollar infecciones de tracto urinario que empeorarían el cuadro clínico del paciente y aceleraría la aparición de complicaciones.

En el mejor de los casos, los problemas anatómicos de la válvula ureterovesical podrían tener una resolución natural gracias al crecimiento de las estructuras y el desarrollo de mecanismos de compensación.

CASOS GRAVES

Ante un problema de reflujo grave (de tipo IV o V) se evaluará la posibilidad de realizar una cirugía correctiva de la válvula ureterovesical, para reparar el daño y aminorar los síntomas y el riesgo de complicaciones a futuro.

Entre estas cirugías están la cirugía abierta o tradicional (que consiste en llevar a quirófano y, por medio de una abertura a nivel de la piel del vientre, corregir el defecto), la cirugía laparoscópica (en la que a través de unas pequeñas incisiones de la pared abdominal anterior se realiza la “reparación” de la válvula, es más costosa pero tiene menor tiempo de recuperación y casi no marca cicatriz) y la cirugía por endoscopia (que consiste en insertar una pequeña cámara dentro de la vejiga del niño para visualizar el interior de la misma y el sitio del problema, e inyectar una sustancia “abultadora” que provocaría que la válvula se estreche y se fortalezca).

En cualquiera de los casos, será el médico el que tome la decisión más acertada para el caso que corresponda.

4 – SEGUIMIENTO, CUIDADOS, EVOLUCIÓN Y PRONÓSTICO

Cada caso de reflujo vesicoureteral (RVU) es diferente al resto, por ende, el tratamiento y el pronóstico de la enfermedad dependerán de características propias de la persona que lo padece.

En niños, la evolución natural de la patología suele ser positiva debido a que el niño se encuentra en una etapa de crecimiento en el que el defecto de la válvula eventualmente podría repararse por sí solo.

En adultos, la situación es un poco diferente. El reflujo vesicoureteral (RVU) adquirido o secundario puede ser una consecuencia de otro problema ya existente, tal como podría ser problemas en la capa muscular de la vejiga u obstrucciones de la uretra.

En cualquiera de los casos, el chequeo médico constante podrá ser una pieza fundamental en el éxito de los tratamientos. No solo se trata de visualizar (por medio de imágenes médicas) las estructuras urológicas sino también monitorear la función renal (como la tasa de filtración glomerular, calidad de la sangre filtrada, excreción de productos de desecho, entre otros).

5 – PREGUNTAS FRECUENTES EN NUESTRA CONSULTA EN SEVILLA

¿QUÉ ES LA HIDRONEFROSIS?

La hidronefrosis es una enfermedad de los riñones en la cual existe una dilatación del sistema colector producida por una eliminación urinaria deficiente.

Este problema puede producirse por causas mecánicas (como una obstrucción en las vías urinarias, reflujo vesicoureteral, cálculos renales…) o por causas fisiológicas (infecciones del tracto urinario) que producen a la larga, compresión del parénquima renal y atrofia del mismo, es decir, se hace menos funcional.

La hidronefrosis debe ser tratada médicamente para evitar que esta evolucione hasta la insuficiencia renal crónica.

¿HAY ALGUNA INDICACIÓN EN CUANTO ALIMENTACIÓN O BEBIDA QUE DEBA CONOCER PARA AYUDAR A MI PEQUEÑO?

No existe un régimen dietético propio para los niños (o pacientes en general) con reflujo vesicoureteral, no obstante, una dieta con alto consumo de agua ayudará a mantener una producción de orina hipoosmótica, lo que mantendrá a raya a muchas de las infecciones de las vías urinarias.

También se aconseja disminuir el consumo de café y refresco debido a que los mismos pueden irritar las paredes de las vías urinarias y ocasionar molestias al orinar.

¿ES HEREDITARIO? ¿SUS HERMANOS PODRÍAN TENERLO? ¿Y SUS FUTUROS HIJOS?

Observaciones hechas a pacientes pediátricos con RVU han demostrado que existe una clara relación entre el factor familiar o genético y la aparición de la enfermedad, por ejemplo, la incidencia entre hermanos tiene una probabilidad del 27 por ciento y la incidencia entre padres e hijos asciende a 36 por ciento.

No obstante, estos factores podrían prevenir al obstetra o médico pediatra a la hora de iniciar un monitoreo a la enfermedad y los tratamientos más acordes.

Se calcula que entre el uno y tres por ciento de los niños, padecen de algún tipo de reflujo vesicoureteral (RVU) primario, muchos de los cuales, ni siquiera demuestran signos propios de la patología.

¿QUÉ PROBABILIDADES HAY DE QUE EL RVU DE MI PEQUEÑO SE PUEDA SOLUCIONAR SIN CIRUGÍA?

Es frecuente ver que la enfermedad tiene una progresión favorable hasta la resolución natural de la misma, es decir, una corrección del problema valvular sin necesidad de tratamiento médico (incluyendo medicamentos).

Sin embargo, más de la mitad de los casos de reflujo vesicoureteral de grado superiores a III tienen solución quirúrgica, ya que el defecto anatómico es muy grande como para repararse por sí solo.

¿ENTONCES SI MI HIJO NACIÓ CON REFLUJO VESICOURETERAL YA NO PODRÁ TENER UNA VIDA NORMAL?

Si bien es sabido que el reflujo vesicoureteral puede tener consecuencias devastadoras a largo plazo si no se trata a tiempo, la vida de los niños con este problema congénito puede ser normal siempre y cuando los chequeos médicos y demás indicaciones sean cumplidas cabalmente.

Dr. Natalio CruzJefe del servicio de Andrología
El Dr. Cruz, con 25 años de experiencia médica, ha sido hasta 2016 Jefe de la Unidad de Andrología en el Servicio de Urología del Hospital Virgen del Rocío de Sevilla, Coordinador Nacional de Andrología de la Asociación Española de Urología (AEU) y Secretario General de la ESSM, cargos que ha delgado para centrarse de lleno en el ilusionante proyecto de ofrecer una consulta médica privada de alto nivel en Sevilla.

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